El documento describe la evolución histórica de los enfoques educativos, desde la transmisión de saberes hasta el nuevo paradigma basado en competencias. Explica que un diseño curricular basado en competencias se centra en desarrollar las capacidades requeridas para desempeños profesionales a través de objetivos, una estructura modular y carga horaria. Finalmente, concluye que las capacidades son el eje de la formación y deben articular diferentes tipos de saberes.