El clasicismo en música transcurrió entre 1750 y 1820, coincidiendo con la muerte de Bach y el inicio del Romanticismo. Los países más relevantes fueron Italia, Francia y Alemania. Compositores como Mozart y Haydn perfeccionaron formas como la sinfonía y la sonata, buscando claridad y accesibilidad en la melodía. La ópera siguió siendo importante, surgiendo nuevos estilos como la ópera seria y la ópera buffa.