La claustrofobia es un miedo irracional a los espacios cerrados que puede afectar entre un 3-6% de la población. Las personas con claustrofobia experimentan ansiedad intensa, falta de aire y otros síntomas físicos cuando anticipan entrar o están en espacios cerrados como ascensores, túneles o habitaciones pequeñas. Los tratamientos efectivos incluyen terapia cognitiva conductual y técnicas de relajación para controlar los pensamientos y reacciones de miedo.