Las tres propiedades principales de las células cardíacas son:
1) La contractilidad, que es la capacidad de acortarse y relajarse en respuesta a los impulsos eléctricos.
2) La automatismo, que es la capacidad de generar espontáneamente impulsos eléctricos.
3) La conductividad, que es la habilidad de conducir los impulsos eléctricos a través de uniones especializadas entre las células.