La gastronomía chilena es el resultado de la combinación de la tradición indígena a lo largo de Chile y la influencia española colonial, con aportes menores de cocinas europeas. Se destaca por su variedad de sabores y colores y bebidas como el vino y el pisco chileno. A lo largo de la historia ha recibido influencias de cocinas francesa, italiana y alemana, y se caracteriza por regiones con platos que usan productos locales como el maíz, papas y porotos.