La complexometría es una técnica analítica para determinar elementos o compuestos mediante la medición del complejo soluble formado entre un ion metálico y un ligando. Se basa en medir el volumen necesario de una solución titulante para formar un complejo con el analito. El EDTA es el ligando más común usado debido a que forma complejos hexadentados estables y solubles. La complexometría se usa comúnmente para determinar la dureza del agua.