Las comunidades virtuales son grupos que interactúan en un espacio digital, formados por personas con intereses similares y un propósito común. Se caracterizan por ser flexibles, sin límites geográficos, y pueden adoptar diversas formas como foros, redes sociales o sistemas de mensajería. Su desarrollo comenzó en los años 90 con el auge de Internet, facilitando el intercambio de información y la socialización entre sus miembros.