El Concorde fue un avión supersónico construido conjuntamente por Gran Bretaña y Francia en los años 1960. Realizó su primer vuelo en 1969 y comenzó los vuelos comerciales en 1976, operando rutas entre Europa y Suramérica. Aunque tuvo éxito inicialmente, factores como la crisis del petróleo de los años 1970 y un accidente en 2000 que acabó con la vida de 113 personas hicieron que los vuelos fueran poco rentables y el Concorde dejó de volar de forma comercial en 2003.