La consanguinidad se produce cuando dos individuos emparentados tienen descendencia y provoca una pérdida de variación genética. Existen dos tipos de consanguinidad - lineal entre ascendientes y descendientes, y colateral entre parientes de diferentes ramas familiares - y los grados se miden por la distancia al pariente más cercano. La consanguinidad aumenta el riesgo de trastornos hereditarios debido a la herencia de dos copias mutadas del mismo gen.