Este documento trata sobre la continuidad de cuidados entre los diferentes niveles asistenciales. Para lograr una continuidad efectiva se requiere disponer de una amplia gama de servicios sociales y sanitarios, así como procesos de coordinación como los planes de cuidados individuales. Asimismo, es necesaria la menor interrupción posible en los servicios entre los distintos proveedores y organizaciones involucradas en el cuidado de cada paciente.