El documento analiza el preocupante aumento del comportamiento delictivo en México, destacando la falta de un pacto eficaz entre la sociedad y el estado para abordar este problema. Se identifican factores socioeconómicos y culturales que contribuyen a la criminalidad, sugiriendo que la delincuencia tiene causas múltiples y se relaciona estrechamente con la desintegración familiar y la falta de educación. Se concluye que una cooperación efectiva entre la policía, el sistema judicial y la sociedad es crucial para establecer un control social que prevenga el delito en un contexto de justicia y equidad.