El docente organiza el ambiente de aprendizaje de manera que los niños puedan expresarse libremente y sentirse cómodos. Realiza principalmente actividades individuales pero también grupales, como contar cuentos, para fomentar la confianza entre los niños. Resuelve los conflictos entre los niños mediante el diálogo para que cada uno explique su perspectiva y comprenda lo correcto e incorrecto. Promueve la interacción entre los niños a través de actividades que los llevan a describirse unos a otros y establecer conversaciones.