El documento detalla las etapas de respuesta educativa en situaciones de emergencia, enfatizando la necesidad de restablecer el servicio educativo adaptado al contexto tras desastres naturales. Se identifican tres etapas clave: soporte socioemocional, actividades lúdicas y la formalización del currículo por la emergencia, cada una con kits pedagógicos específicos. Además, se resalta la importancia del currículo de emergencia para garantizar el derecho a la educación de los estudiantes, ofreciendo herramientas para abordar las consecuencias de los desastres.