El documento describe las etapas de la respuesta educativa en situaciones de emergencia, que incluyen soporte socioemocional, actividades lúdicas y la intervención del currículo. Se destaca la necesidad de proporcionar apoyo emocional a los estudiantes afectados para ayudarlos a enfrentar el trauma y restablecer su bienestar. Además, se enfatiza el papel crucial de los docentes en crear un ambiente escolar acogedor y seguro que favorezca la recuperación emocional de los alumnos.