El diagnóstico de extensión en oncología permite agrupar los tumores en estadios que incluyen pacientes con características similares y pronóstico semejante. El sistema más utilizado es TNM, que evalúa la extensión local (T), linfática (N) y hematógena (M). Los componentes de un diagnóstico de extensión son la historia clínica, exploración física y marcadores tumorales.