La autoestima y la imagen corporal están determinadas por factores internos y externos. Internamente, se refieren a la confianza en uno mismo y la aceptación de la apariencia propia. Externamente, la familia, cultura y medios de comunicación influyen y envían mensajes que pueden ser positivos o negativos. Personas con alta autoestima aceptan su apariencia aunque no coincida con ideales externos, mientras que personas con baja autoestima se sienten insatisfechas con su cuerpo.