La tartamudez es un trastorno del habla que afecta la fluidez y expresión verbal. Tiene orígenes complejos que implican factores genéticos, fisiológicos y ambientales. La evaluación diagnóstica considera aspectos motores, lingüísticos, ambientales y comunicativos del individuo. La intervención incluye trabajo con los padres, alumnos y en el contexto escolar, y se enfoca en desarrollar habilidades de control del habla, relajación, pensamiento positivo y relaciones sociales para mejorar la autoestima