Un joven sufrió un accidente automovilístico y presenta una diuresis de 250 ml/hora. Sus exámenes muestran niveles altos de sodio y cloro séricos y una osmolaridad urinaria baja de 90 mOsmoles/l, indicando una diuresis hídrica debido a una inhibición de la secreción de la hormona antidiurética (ADH).