Este documento describe los principios de una educación personalizada centrada en la persona. Define a la persona como un ser único e irrepetible definido por su singularidad, autonomía, apertura y unidad. Propone que una educación personalizada debe enfocarse en el desarrollo integral de cada estudiante considerando sus dimensiones física, psíquica, social y moral. También describe los principios pedagógicos y didácticos que deben guiar este enfoque, como estimular la creatividad individual, fomentar la reflexión y la responsabilidad personal.