La industria transforma las materias primas en productos elaborados mediante un proceso productivo que combina factores como la mano de obra, la maquinaria, la energía y el capital. Este proceso genera tanto productos finales como residuos. La localización industrial depende de factores físicos como la proximidad a las materias primas y fuentes de energía, y factores humanos como la disponibilidad de mano de obra cualificada, la cercanía a los mercados y la infraestructura de transporte.