El documento describe el poder generativo y transformativo del lenguaje. Señala que a través del lenguaje se concibe el sentido que transforma el mundo, se originan las concepciones más profundas de lo humano y lo divino, y se le da valor y existencia a todo aquello que se pretende materializar a través de la expresión oral. Además, explica que el lenguaje es fuerza y acción que genera nuestro mundo humano, y que a través de conversaciones creamos realidades y posibilidades que construyen nuestra propia vida.