Los sistemas ERP (Planificación de Recursos Empresariales) han evolucionado desde la gestión de inventarios en los años 60 hasta abarcar todas las funciones de negocio en la actualidad. Están diseñados para integrar y optimizar los procesos empresariales, permitiendo una información coherente y en tiempo real a través de diferentes departamentos. Aunque su implementación puede ser compleja y costosa, los beneficios incluyen mayor productividad, reducción de costos y una mejor toma de decisiones.