La escuela de Frankfurt se originó tras la Primera Guerra Mundial como un grupo filosófico que desarrolló la 'teoría crítica', opuesta a la 'teoría tradicional', enfatizando que el conocimiento está mediado por la experiencia y las condiciones sociales. Esta teoría busca criticar las condiciones históricas que influyen en la construcción del conocimiento, rechazando la idea de una objetividad imparcial en la investigación. Los principales conceptos incluyen la negación de la posibilidad de construir utopías, la mediación en el conocimiento y la praxis como eje de la teoría crítica.