El documento analiza la España de Antonio Machado, centrado en el contexto social, político y cultural a principios del siglo XX. Durante esta época, se produjeron grandes cambios urbanísticos y culturales en ciudades como Madrid y Barcelona, junto con un fuerte crecimiento de la industrialización, lo que trajo consigo descontento social y movimientos obreros. A su vez, la pérdida de las colonias provocó un debate intenso sobre la crisis nacional, germinando el anarquismo y reduciendo la influencia de la monarquía y la iglesia en el discurso social.