El documento discute diferentes estilos de desarrollo económico. Define el desarrollo como un proceso cualitativo que mejora las condiciones de vida de las personas de manera sostenible a diferencia del mero crecimiento cuantitativo. Describe el estilo de expansión basado en el crecimiento industrial y el consumo que ha tenido impactos negativos en el medio ambiente. Propone que el desarrollo debe ser sustentable para satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las de las futuras generaciones como sugiere el informe Brundtland.