El estrés es la respuesta del cuerpo a factores externos e internos que afectan el equilibrio emocional, influyendo también en las relaciones interpersonales. Se sugiere manejarlo mediante la interacción positiva, la práctica de ejercicio, una buena nutrición y descanso adecuado, así como evitando pensamientos negativos. Adoptar estas estrategias puede mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional.