La medición implica asignar números a cantidades físicas y no físicas, como el tiempo y la temperatura, utilizando herramientas específicas. Los niños aprenden sobre medición a través de unidades informales y formales, desarrollando comprensión a medida que crecen y utilizan métodos adecuados para medir. La enseñanza de la medición debe incluir principios clave, como el punto de arranque y el uso de unidades apropiadas, para facilitar el aprendizaje significativo en los niños.