El documento aborda la importancia de la experiencia del cliente, definiéndola como la percepción de los consumidores sobre su relación con la marca. Se sugieren prácticas para gestionar correctamente esta experiencia, tales como la personalización de interacciones y el mantenimiento de perfiles de clientes. Además, se indican principios y estadísticas que destacan cómo una buena experiencia puede influir significativamente en la lealtad y en la disposición a pagar más por los productos o servicios.