Los fertilizantes orgánicos se obtienen por la transformación de residuos orgánicos a través de procesos como el compostaje y el lombricompostaje. El compostaje es un proceso biológico aeróbico donde los microorganismos degradan la materia orgánica para producir un abono estable y libre de patógenos. El lombricompostaje involucra la acción combinada de lombrices y microorganismos para producir un abono llamado lombricompost.