El documento describe las características de un sustrato óptimo para el cultivo de plantas. Un sustrato ideal tendrá una alta capacidad de retención de agua y aireación, un pH ligeramente ácido, alta capacidad de intercambio iónico y baja fertilidad inicial para evitar plagas. Asimismo, deberá ser ligero, consistente y estéril para facilitar el manejo de las plantas.