La LOMCE introducirá cambios como la segregación temprana a partir de 2o de la ESO, las reválidas obligatorias, la posibilidad de repetir más cursos, una participación más restringida de padres y alumnos, y la opción de escuelas segregadas por sexo. El documento concluye que la ley refuerza un modelo burocrático que no responde a las necesidades de la sociedad del conocimiento ni introduce innovaciones, sino que supone un retorno a prácticas del pasado sin justificación clara.