El documento discute las funciones básicas de las universidades de generar, difundir y evaluar el conocimiento a través de la docencia, investigación y extensión. Señala que es necesaria la integración de estas tres áreas para formar profesionales capaces de enfrentar los desafíos de la sociedad, y que la docencia debe estar vinculada a la investigación. También resalta la importancia de que los docentes reciban formación basada en investigación para entregar una educación más crítica y acorde a las demandas actuales.