La gastronomía tacneña es una rica fusión de sabores influenciada por inmigrantes y tradiciones locales, destacando platos emblemáticos como el ceviche de erizos, la patasca tacneña y el chupe de jornalero. Esta cocina se caracteriza por la abundancia y calidad de sus ingredientes, así como por la herencia cultural que la acompaña, reflejando la historia socioeconómica de la región. Las recetas y técnicas han sido transmitidas a lo largo del tiempo, creando un legado culinario que sigue evolucionando.