La gestión estratégica implica anticipar y gestionar cambios mediante una visión clara, valores nucleares y una misión definida. Incluye procesos como análisis ambiental y organizacional, identificación de oportunidades y amenazas, desarrollo del modelo de negocio, y planificación de acciones clave. Fomenta un enfoque participativo y democrático dentro de la organización para el desarrollo de estrategias efectivas.