El grabado ácido es una técnica odontológica que desmineraliza esmalte y dentina para facilitar la adhesión de materiales restaurativos. Introducida en 1955 por Michael Buonocore, la técnica ha evolucionado utilizando soluciones diluidas de ácido fosfórico. Este proceso genera microporos y aumenta la energía superficial, crucial para mejorar la unión de las resinas sobre la superficie dental.