Las propuestas de solución a la cuestión social en Chile durante el período parlamentario incluyeron: el anarquismo propuso la destrucción del Estado y la libertad del ser humano mediante la acción directa; el socialismo propuso la representación política de los trabajadores a través del sufragio universal; y el liberalismo propuso una mayor regulación estatal de la economía y legislación social, mientras que el catolicismo promovió la justicia social y armonía de clases según la doctrina social de la iglesia.