El diagnóstico de hepatopatías autoinmunes implica descartar otras causas de daño hepático y evaluar características clínicas y serológicas específicas. Las principales condiciones incluyen la hepatitis autoinmune, cirrosis biliar primaria y colangitis esclerosante primaria, cada una con criterios diagnósticos y manifestaciones clínicas particulares. El tratamiento varía según la enfermedad, con guías específicas para la hepatitis autoinmune y otras patologías hepáticas autoinmunes.