El documento describe la evolución de las penas a través de la historia, desde la venganza primitiva hasta las penas modernas. Inicialmente, las penas tenían el objetivo de vengar el daño causado a través de castigos iguales o mayores, pero con el tiempo se hicieron más estructuradas y buscaron intimidar a través de castigos crueles. Finalmente, en la era de la Ilustración las penas comenzaron a humanizarse y ajustarse a principios de proporcionalidad y no crueldad.