El documento examina la evolución y los desafíos de la educación superior en América Latina y el Caribe desde 1980, destacando iniciativas clave como la creación de organismos de evaluación y acreditación. Se aborda la importancia de la educación inclusiva y personalizada, en respuesta a la agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, se enfatiza la necesidad de adaptar los enfoques educativos a las demandas actuales de la sociedad del conocimiento.