El documento presenta dos casos clínicos de pacientes con diabetes tipo 2. El primer caso es de una mujer de 58 años cuya HbA1c se mantuvo controlada con metformina y glimepirida durante años pero luego aumentó, por lo que se inició insulina detemir basal logrando control con metformina. El segundo caso es de un varón de 63 años cuya HbA1c no se controló con metformina y rosiglitazona, por lo que se inició insulina glargina basal y luego se añadió insulina aspártica prandial