La acalasia es una enfermedad caracterizada por la incapacidad del esfínter esofágico inferior para relajarse y la ausencia de peristalsis, lo que provoca síntomas como disfagia y regurgitación. Su diagnóstico se realiza mediante esofagograma, endoscopia y manometría esofágica, siendo esta última el estándar de oro. El tratamiento incluye opciones farmacológicas, terapias endoscópicas y quirúrgicas, con un enfoque en aliviar los síntomas y mejorar el vaciamiento esofágico.