Este documento presenta el caso de una paciente de 30 años con diagnóstico de dislipidemia. Sus exámenes de laboratorio muestran niveles elevados de colesterol, LDL y triglicéridos. Además, padece síndrome del comedor nocturno y está sobrepeso. El tratamiento consiste en una dieta hipocalórica, normoproteica y baja en grasas, acompañada de actividad física, para controlar sus niveles de lípidos y bajar de peso.