La pedagogía crítica tiene sus orígenes en el Instituto para la Investigación Social de la Escuela de Frankfurt antes de la Segunda Guerra Mundial. Los teóricos críticos como Paulo Freire y Henry Giroux buscan habilitar a los desposeídos y transformar las desigualdades a través de una educación que vea al estudiante como un sujeto activo comprometido con su propio desarrollo y el de la sociedad, en lugar de un modo de control social. El conocimiento emancipatorio nos ayuda a entender cómo las relaciones sociales