La pedagogía crítica, basada en la teoría crítica de la escuela de Frankfurt y promovida por Paulo Freire, busca desarrollar una conciencia crítica en los estudiantes para que reconozcan las conexiones entre sus experiencias y las estructuras sociales que las afectan. Esta metodología educativa fomenta la participación activa y la reflexión tanto de docentes como de estudiantes, desafiando las relaciones tradicionales de poder en el aula. Entre sus representantes destacados se encuentran Freire, Henry Giroux y Peter McLaren, quienes critican las estructuras educativas y su relación con el capitalismo y la opresión social.