El documento define el delito como una conducta típica, antijurídica y culpable sancionada por la ley. Explica que para tipificar un delito se requiere que la acción u omisión se realice de forma dolosa o culposa y lesione o ponga en peligro un bien jurídico tutelado. Además, clasifica los delitos en función a su forma de consumación, tentativa o autoría, y distingue entre delitos comunes, federales y militares.