La educación 2.0 y la generación Z demandan una adaptación de las metodologías de enseñanza a nuevas tecnologías, dado que estos jóvenes son nativos digitales que utilizan diariamente TICs y redes sociales. La integración de estas herramientas en el ámbito educativo puede potenciar el aprendizaje colaborativo y fomentar nuevas competencias, además de facilitar una educación más inclusiva y creativa. Sin embargo, para lograrlo, es esencial que educadores y estudiantes desarrollen las habilidades necesarias para utilizar eficazmente estas tecnologías sin complicar el proceso de enseñanza-aprendizaje.