La educación en la colonia se impartía principalmente a través de escuelas públicas de primeras letras. Los maestros de estas escuelas se quejaban de falta de ingresos, reconocimiento y respeto, a lo que el ayuntamiento respondió que eran poco competentes y tenían mala vida. La enseñanza era individual, se enfocaba en enseñar a leer usando la "cartilla común", y tenía problemas como falta de infraestructura e higiene adecuadas e irregular asistencia de los alumnos debido a su pobreza.