La educación inclusiva busca atender las necesidades de todos los estudiantes, en especial aquellos en riesgo de exclusión. Surge en la década de 1970 para promover la integración de estudiantes con necesidades educativas especiales en escuelas regulares. La inclusión se diferencia de la integración al adaptar la escuela a cada estudiante, no solo integrarlos. Las aulas inclusivas crean un ambiente donde todos se sientan valorados a través de estrategias como el aprendizaje cooperativo y el componente lúdico.