El documento aborda la educación inclusiva como un modelo que busca atender las necesidades de todos los estudiantes, especialmente aquellos en riesgo de exclusión. Destaca la importancia de legislar y aplicar estrategias que promuevan la dignidad y derechos de las personas con discapacidad, así como la necesidad de transformar prácticas educativas para fomentar la diversidad. Además, se enfatiza el uso de tecnologías de la información y comunicación (TIC) para apoyar el aprendizaje de estudiantes con discapacidad.