La ira es una emoción básica y universal que sirve para la supervivencia a través de la defensa y la regulación social. Se expresa a través del resentimiento o la irritabilidad. El sistema límbico del cerebro, especialmente la amígdala cerebral, controla las emociones primitivas como el miedo y la ira. Es importante aprender a controlar y expresar la ira de manera adecuada para evitar problemas.