Evelianis González
HPS-173-00435
Es una emoción que se
expresa a través del
resentimiento o de la
irritabilidad.
Es una emoción
básica y universal.
Básica porque está
al servicio de
nuestra
supervivencia a
partir de tres
funciones; la
facilitación del
desarrollo rápido de
conductas de
defensa-ataque, la
vigorización de
nuestra conducta y
la regulación de la
interacción social.
Universal porque
cualquier
miembro de la
especie sano
experimenta ira.
Por lo tanto,
enfadarse no sólo
es normal sino
también
necesario. Sin
embargo, cuando
la ira es
demasiado
frecuente en
nuestras vidas o
desproporcional,
aparecen los
problemas.
Por eso, además de
experimentarla,
debemos aprender a
controlar la ira y saber
cómo expresarla.
Es el cerebro el que tiene el mando. Y no todo el cerebro, sino una
parte muy concreta: el sistema límbico; El que está situado
justo debajo de la corteza cerebral y está formado por el tálamo, el
hipotálamo, la amígdala cerebral y el hipocampo.
El sistema límbico es la zona del cerebro que dirige nuestras
emociones y nuestras sensaciones más primitivas: aquellas
relacionadas con la supervivencia como por ejemplo el miedo y la
ira.
La amígdala cerebral es la que guarda y maneja nuestras
emociones más irracionales. Es esta parte del cerebro en la que se
genera la ‘defensa’ contra los peores sentimientos que tenemos los
seres humanos: el miedo, la ira, la tristeza, etc.
Las personas en un momento emocional de ira tienden a actuar por
impulso; Por lo tanto, el grado en que los trastornos emocionales
puedan interferir la vida mental no es nada nuevo para los profesores.
Generalmente las personas que están mentalmente cegadas por la ira,
no aprenden, su atención se centra en el problema que les genera cierta
emoción, interfiriendo así, con la concentración en otra cosa, lo que
ocurre es que se paraliza la capacidad mental cognitiva que los
científicos llaman “memoria activa”, la capacidad de retener en la
mente toda la información que atañe a la tarea que estamos realizando
la gente que se ve atrapada en esos estados de ánimo no asimila la
información de manera eficaz ni la maneja bien.
La tolerancia en referencia a la
emoción es de mucha
importancia , puesto que
aunque en ocasiones el entorno
o las personas que nos rodean
desatan la ira, también es cierto
que hay momentos en que la ira
es injustificada y un reflejo de
otros problemas o malestares
subyacentes del sujeto, que
producen explosiones al menor
descuido afectando a veces a
personas que no tienen nada
que ver con la molestia original.
A veces no podemos deshacernos
de las cosas o las personas que nos
enfurecen, ni se pueden cambiar,
pero podemos aprender a
controlar nuestras emociones,
La solución mas factible es tratar
de hallar soluciones creativas y
positivas a los conflictos.
*El trastorno explosivo
intermitente:
es un trastorno del control
de impulsos en que la
persona que lo padece
sufre de episodios
repetidos
de comportamiento
impulsivo, agresivo y
violento o explosiones
verbales enojadas en las
que el afectado reacciona
bruscamente y de manera
desproporcionada a la
situación.
Las conductas agresivas, el abuso
doméstico, tirar o romper objetos, o
bien otros signos de pataletas pueden
ser síntomas de trastorno explosivo
intermitente.
*El enfado crónico: es un estado de ira permanente que se aplaca y se
agrava según las circunstancias pero que siempre está ahí. Son
personas que nos hacen pensar que su forma de ser es estar enfadados
ya sea con los demás o con uno mismo.
Estas personas tienen
muchas dificultades en sus
relaciones sociales porque
pasan la mayor parte del
tiempo enfadadas y
descargan su energía
negativa y su mal humor
con los demás.
• Terapia cognitivo-conductual
• Crear un nivel de conciencia sobre los impulsos.
• Controlar los pensamientos negativos relacionados.
• Gestionar el estrés emocional derivado al episodio de ira.
• Desarrollar estrategias para resolver conflictos
adecuadamente.
Hay diversos mecanismos para manejar la ira, entre ellos
están:

La ira

  • 1.
  • 2.
    Es una emociónque se expresa a través del resentimiento o de la irritabilidad. Es una emoción básica y universal. Básica porque está al servicio de nuestra supervivencia a partir de tres funciones; la facilitación del desarrollo rápido de conductas de defensa-ataque, la vigorización de nuestra conducta y la regulación de la interacción social. Universal porque cualquier miembro de la especie sano experimenta ira. Por lo tanto, enfadarse no sólo es normal sino también necesario. Sin embargo, cuando la ira es demasiado frecuente en nuestras vidas o desproporcional, aparecen los problemas. Por eso, además de experimentarla, debemos aprender a controlar la ira y saber cómo expresarla.
  • 3.
    Es el cerebroel que tiene el mando. Y no todo el cerebro, sino una parte muy concreta: el sistema límbico; El que está situado justo debajo de la corteza cerebral y está formado por el tálamo, el hipotálamo, la amígdala cerebral y el hipocampo. El sistema límbico es la zona del cerebro que dirige nuestras emociones y nuestras sensaciones más primitivas: aquellas relacionadas con la supervivencia como por ejemplo el miedo y la ira. La amígdala cerebral es la que guarda y maneja nuestras emociones más irracionales. Es esta parte del cerebro en la que se genera la ‘defensa’ contra los peores sentimientos que tenemos los seres humanos: el miedo, la ira, la tristeza, etc.
  • 4.
    Las personas enun momento emocional de ira tienden a actuar por impulso; Por lo tanto, el grado en que los trastornos emocionales puedan interferir la vida mental no es nada nuevo para los profesores. Generalmente las personas que están mentalmente cegadas por la ira, no aprenden, su atención se centra en el problema que les genera cierta emoción, interfiriendo así, con la concentración en otra cosa, lo que ocurre es que se paraliza la capacidad mental cognitiva que los científicos llaman “memoria activa”, la capacidad de retener en la mente toda la información que atañe a la tarea que estamos realizando la gente que se ve atrapada en esos estados de ánimo no asimila la información de manera eficaz ni la maneja bien.
  • 5.
    La tolerancia enreferencia a la emoción es de mucha importancia , puesto que aunque en ocasiones el entorno o las personas que nos rodean desatan la ira, también es cierto que hay momentos en que la ira es injustificada y un reflejo de otros problemas o malestares subyacentes del sujeto, que producen explosiones al menor descuido afectando a veces a personas que no tienen nada que ver con la molestia original. A veces no podemos deshacernos de las cosas o las personas que nos enfurecen, ni se pueden cambiar, pero podemos aprender a controlar nuestras emociones, La solución mas factible es tratar de hallar soluciones creativas y positivas a los conflictos.
  • 6.
    *El trastorno explosivo intermitente: esun trastorno del control de impulsos en que la persona que lo padece sufre de episodios repetidos de comportamiento impulsivo, agresivo y violento o explosiones verbales enojadas en las que el afectado reacciona bruscamente y de manera desproporcionada a la situación. Las conductas agresivas, el abuso doméstico, tirar o romper objetos, o bien otros signos de pataletas pueden ser síntomas de trastorno explosivo intermitente.
  • 7.
    *El enfado crónico:es un estado de ira permanente que se aplaca y se agrava según las circunstancias pero que siempre está ahí. Son personas que nos hacen pensar que su forma de ser es estar enfadados ya sea con los demás o con uno mismo. Estas personas tienen muchas dificultades en sus relaciones sociales porque pasan la mayor parte del tiempo enfadadas y descargan su energía negativa y su mal humor con los demás.
  • 8.
    • Terapia cognitivo-conductual •Crear un nivel de conciencia sobre los impulsos. • Controlar los pensamientos negativos relacionados. • Gestionar el estrés emocional derivado al episodio de ira. • Desarrollar estrategias para resolver conflictos adecuadamente. Hay diversos mecanismos para manejar la ira, entre ellos están: